Comentarios del director
By Diego
Hace unos diez años vi en Londres el musical de “Billy Elliot”. Aquella noche, al salir del teatro, tuve la certeza de que había visto una obra maestra. Con el paso del tiempo no solo no he perdido esa sensación, sino que ha aumentado y hoy, después de haber trabajado en él durante muchos, muchos meses, puedo asegurar sin ninguna duda que Billy Elliot es, para mí, el mejor musical estrenado en los últimos veinticinco años. Sus canciones, sus coreografías y, sobre todo, su libreto son un ejemplo a seguir para todos los que intentamos hacer musicales.
“Billy Elliot El Musical” fue creado por el mismo equipo que la película con la que comparte título: director Stephen Daldry, libreto y letras Lee Hall y coreógrafo Peter Darling, a los que se les unió el legendario Sir Elton John para transformar la película en un musical espectacular.
Enmarcada en un momento histórico terrible y fascinante al mismo tiempo, la de Billy Elliot es una historia de superación individual y colectiva que ha emocionado, seducido e inspirado a millones de espectadores que tienen a esta obra como una experiencia de referencia en su vida. Y por fin, en un montaje casi tan ambicioso como el original, va a ser representada en nuestro país.

Desde que empezamos a trabajar en este proyecto hasta que el telón suba por primera vez habrán pasado casi dos años de trabajo exhaustivo. Y es que esta obra maestra es seguramente el musical más complejo que se puede poner en escena. Los chicos que encarnan a Billy Elliot han de tener un altísimo nivel de danza clásica, de claqué, de canto, de interpretación e incluso deben saber hacer acrobacias, y todo, por supuesto, sin dejar de ser niños. El desarrollo del nivel de talento y maestría necesarios solo es posible a través de un esfuerzo extraordinario a lo largo del tiempo, traducido en la creación de una escuela de formación exclusiva para la tarea. Durante un año y medio los quince chicos elegidos entre cientos de aspirantes han trabajado sin descanso casi cuatro horas todos los días para tener el nivel que el personaje exigía. Su ilusión, su esfuerzo y su alegría han sido nuestro mayor impulso para levantar un proyecto de esta envergadura.
Casi cien artistas, entre niñas, niños, actores, bailarines y músicos, trabajan en la obra, a los que hay que sumar un equipo técnico de más de setenta personas, en una de las producciones más grandes y espectaculares representadas en España.

Ojalá todos hayamos estado a la altura de la producción inglesa original y que todos nuestros espectadores puedan tener las mismas sensaciones que tuve yo al salir del teatro tras verlo por primera vez.
