La abuela de Billy
By Diego

En esta historia, cada personaje tiene una apariencia inicial, pero nos van sorprendiendo según vamos profundizando en ellos. El ambiente de la época, en pleno conflicto de los mineros, hace que muchos de ellos resulten más rudos a primera vista de lo que realmente son. Por eso logran emocionarnos a medida que los conocemos. Pero si hay un personaje especialmente entrañable por todo lo que significa, por lo que muestra y también por lo que esconde, esa es la abuela de Billy.
Nada más encontrarla, lo que nos vemos es una mujer ruda, descarada e, incluso, algo gritona. Pero en ningún momento es capaz de esconder su enorme corazón. Tras su apariencia dura hay una mujer intrínsecamente buena, y lo mejor de todo es el amor que profesa a Billy y, algo nada fácil, que es capaz de comprender lo que le pasa en cada momento. Por ello, se convierte en la gran aliada de nuestro protagonista dentro de su propia casa.
No podremos evitar reírnos con su humor algo corrosivo, pero sin duda muy divertido. Este es el arma que utiliza para sobrellevar la difícil situación por la que pasa su familia: ella contrarresta el drama de esta época convulsa con una gotita, o más bien una jarra, de ese humor ácido. Pero tiene buena intención y daría la vida por los suyos, y eso es lo que nos hace amarla desde el primer momento.
La abuela de Billy es honrada y va de frente. Ha llegado a una edad en la que ya no tiene filtros, y por tanto siempre dice lo que piensa, le pese a quien le pese. A la vez, tiene un punto juguetón y pícaro que sobre todo saca a relucir con su nieto, y gracias al cual ambos se lo pasan bomba.
Es una mujer de carácter, adelantada a su tiempo, ya que de joven fue todo lo contrario a la típica mujer florero, y de mayor es todo lo contrario a la abuelita entrañable. Y sin embargo su descaro, su humor y su franqueza la hacen absolutamente auténtica y genuina.
